Leonard Cohen, el hombre que domina con una destreza asombrosa, a la vez que espectacular, las palabras y las convierte en poesía, nació en Montreal, en el seno de una familia de origen judío el 21 de septiembre de 1934. Con tan solo dieciséis años empezó a escribir y con apenas veintidós publicó su primer libro de poemas, "Lets us compare mythologies" (1956), para el que se inspiró en Federico García Lorca, poeta al que Cohen admira profundamente y que ha influido mucho en su obra. Cuando se compró su primera guitarra apenas sabía tocar ningún acorde y fue entonces, durante un paseo por un parque de Nueva York, cuando se encontró a un joven español guitarrista y desconocido, que sentó las primeras bases de toda su larga carrera y que le sirvió a Leonard como punto de iniciación y de referencia durante su vida. "Seis acordes han sido la base de todas mis canciones. Todo lo favorable que la gente percibe viene de ese momento, están inspiradas por esta tierra y, por tanto, se lo agradezco". De esta manera comenzó su carrera artística por Nueva York y más adelante por todo el mundo, cosechando éxitos innumerables gracias a su talento, su voz, su manera de utilizar el lenguaje y de expresar los sentimientos, como ninguno otro lo hace. Es por eso que el pasado 21 de octubre se le reconoció toda su trayectoria como poeta y novelista con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.
La obra de Cohen, que mezcla poesía y música ha llegado a tres generaciones con diferentes gustos y maneras de escuchar música, pero aún así el talento de este gran autor llega a personas de todas las edades y es capaz de hacer que éstos capten lo que en sus canciones quiere expresar mediante letras con un gran sentido poético y una increíble sensibilidad. Es innegable considerarlo como uno de los mejores cantautores de nuestra época, porque es un hombre simplemente genial, con la misma voz de siempre rasgada y ronca tan característica suya, de una educación nada habitual en artistas reconocidos como él, muy cercano al público y que ha sabido dirigir su carrera artística y llegar a lo más alto en estos últimos cuarenta años. Su forma de conectar en el escenario con el público es muy diferente a la de otros artistas, ya que Leonard, siempre con su insperable sombrero, entabla a menudo conversaciones con sus fans mediante sus canciones, que aparecen repletas de juegos de palabras y metáforas poéticas, el estilo tan personal que le caracteriza y la educación y gran respeto que les muestra. Hay personas fuera de serie y poco comunes, gente que es capaz de hacer de lo suyo algo muy nuestro, seres envidiables por su capacidad, por su mente tan creativa y que encima son capaces de brindarnos momentos inolvidables llenos de calidad, pero sobre todo con una calidad humana impresionante.
Ha tenido gran influencia en otros artistas como son U2, Bob Dylan, Joaquín Sabina, Jorge Drexler, Michael Buble… de manera que sus canciones y su modo de hacer música están todavía muy presentes.
Algunas de las canciones más conocidas son "Chelsea Hotel", "Suzanne", "Hallelujah", "Dance me to the end of love", "The Partisan"...
Algunas de las canciones más conocidas son "Chelsea Hotel", "Suzanne", "Hallelujah", "Dance me to the end of love", "The Partisan"...
Por todo ello, Leonard Cohen ha sido, es y seguirá siendo uno de los mejores representates de la literatura que hemos tenido, porque sabe transformar las canciones y las palabras en poesía de una manera muy peculiar, que llega profundamente a la gente. A pesar del paso del tiempo, su obra permanecerá siempre entre nosotros.
Cristina Villanueva

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